Estaría bien poder expresar libremente la opinión sobre las camisetas que en una discoteca ha presentado Paco Camarasa, que ahora además de sacar las bolitas en los sorteos para las finales quiere hacer carrera en la profesión de Judit Mascó. Estaría muy bien. Pero no queremos volver a hacer el capullo. Cuando se trata de empresas de moda y de cosas que se pone la gente para tapar la carne, es mejor hacerles la pelota. Si les criticas se querellan contra ti.
Así pues, las camisetas de Kappa, que de ceñidas nada de nada, son una preciosidad. Mañana mismo nos vamos a hacer cola para pillar unas cuantas y poder ir a la piscina bien equipados. La combinación de colores está chula. El blanco y el negro quedan bien, no quedan mal. Y reunir el naranja con el negro es una decisión brillante que sólo se le puede haber ocurrido a Juan Pablo Molinero, direc de marketing. Lo de insertar el murciélago en las camisetas para días especiales, bajo amenaza de querella, diremos que está muy muy guay. Además en el murciélago salen los nombres de Sabin Ilie y Guillermo Morigi. En serio. Señor Françoise Xavier Chupin, presidente de Kappa Ibérica, lo ha bordado usted. Felicidades, tío.